WE ARE ABLE TO DO OUR BEST! “É das coisas, que os sonhos são feitos.” It is about things, that dreams are made." (William Shakespeare
terça-feira, outubro 20, 2026
Europa está inquieta, sin liderazgo y algo confusa.
Europa está inquieta, sin liderazgo y algo confusa.
Y hay muchas razones para ello. La percepción de una Europa inquieta, sin liderazgo y confusa refleja el actual momento de transición geopolítica y económica que atraviesa el continente. Varios analistas señalan que la Unión Europea se enfrenta a una crisis de liderazgo interno en un momento en que los desafíos externos exigen respuestas rápidas y firmes. Años y años de recortes y desinversión en sanidad, educación, vivienda y servicios públicos están llevando a millones de personas al límite, y su paciencia se ha agotado. La gente trabaja, paga impuestos, cumple con sus obligaciones y, a fin de mes, cada vez les queda menos dinero para vivir. Ser propietario de una vivienda se ha convertido en un privilegio, enfermar puede suponer un problema económico y llegar a fin de mes es, para muchos, una lucha diaria.
Durante décadas se nos dijo que no había alternativa, que era necesario recortar el gasto público, privatizar y dejar que el mercado funcionara. Pues bien, el mercado funcionó. Simplemente no funcionó para todos. En Portugal, solo funcionó para un 10%, que se enriqueció a costa del 60% (habrá un 20% pobre y sin nada, y un 10% que se cree rico, ¡pero que es despreciado por la gente!). Y ahora, cuando la gente empieza a perder la paciencia y sale a las calles, los gobiernos se preocupan mucho por el orden público. Al parecer, una sociedad al borde del colapso no es motivo de preocupación. Lo preocupante es cuando la gente deja de aceptar todo en silencio.
La debilidad interna de los líderes nacionales y sus respectivos gobiernos lleva a Europa a debatir exhaustivamente la burocracia normativa mientras sus competidores globales avanzan en el ámbito económico y geoestratégico.
La falta de un liderazgo fuerte y la fragmentación política afectan directa y profundamente las decisiones económicas y de seguridad interna del continente, generando parálisis institucional y reacciones lentas ante amenazas urgentes. El impacto práctico de este "caos" europeo se refleja en dos áreas principales:
1. En la economía: Bloqueos presupuestarios y pérdida de competitividad
a) Bloqueo presupuestario de la UE: El debilitamiento del eje franco-alemán ha paralizado las principales decisiones financieras. Alemania lidera una revuelta de países "frugales" (junto con los Países Bajos, Suecia, Dinamarca, Austria y Finlandia) que exigen recortes drásticos al presupuesto a largo plazo de dos billones de euros propuesto por la Comisión Europea, mientras que Francia se enfrenta a una grave crisis fiscal (con un déficit que alcanza el 5,4% del PIB y tipos de interés de la deuda disparados). Sin un acuerdo entre París y Berlín, los fondos europeos destinados a la innovación están congelados.
b) Fragmentación del mercado único: El informe de la Unión Europea sobre competitividad y las propuestas para la reindustrialización del continente se topan con la resistencia egoísta de cada Estado miembro. En lugar de actuar como un bloque como Estados Unidos o China, Europa suele funcionar como 27 mercados separados. a) Falta de una verdadera Unión de Mercados de Capitales, lo que provoca que las startups tecnológicas europeas huyan a EE. UU. por la falta de financiación escalable.
c) Guerra comercial sin una estrategia común: Si bien Francia y Alemania intentan proponer mecanismos rápidos de seguridad económica para responder a las amenazas comerciales de China y EE. UU., ambos países mantienen un conflicto directo sobre normas aduaneras proteccionistas (como los desacuerdos sobre las directrices de «Hecho en Europa»).
2. En materia de seguridad y defensa interna: Vulnerabilidad híbrida y reacciones tardías
a) Incapacidad para centralizar la defensa: Ante la imprevisibilidad transatlántica y la agresividad rusa en sus fronteras orientales, la Comisión Europea ha intentado impulsar la creación de una Unión Europea de Defensa y un nuevo foro de seguridad. Sin embargo, dado que la UE no cuenta con un ejército permanente y depende de la unanimidad política, el rearme europeo se lleva a cabo de forma desorganizada, con cada país invirtiendo por su cuenta y «comprando» a EE. UU. (especialmente en defensa marítima y aérea) en lugar de crear una industria militar integrada. b) Amenazas híbridas y sabotaje: La seguridad interna de Europa está bajo constante escrutinio mediante métodos coercitivos que evitan la guerra convencional. La falta de un liderazgo unificado dificulta la respuesta del continente ante ciberataques masivos, interferencias satelitales, desinformación coordinada y sabotaje de infraestructuras críticas (como cables submarinos; véase el caso de la destrucción por parte de ucranianos del cable que suministraba gas a Alemania) y centros logísticos.
c) Falta de control y divisiones en la gestión migratoria: Las fronteras exteriores siguen siendo un foco de inestabilidad política. Sin un liderazgo sólido que imponga una estrategia migratoria común y una mayor proximidad económica con África, los países del Sur Global se enfrentan a crisis aisladas de gestión migratoria local, mientras que los gobiernos populistas del Este utilizan este tema para vetar decisiones conjuntas en Bruselas.
Subscrever:
Enviar feedback (Atom)
Sem comentários:
Enviar um comentário